18.11.09
Sequía, ¿solo resta rezar?
Ya lo dijo Medio&Medio en su columna semanal: "El agua es el tema. La que se derrocha, se contamina y escasea". Es cierto, pero en su aguda crítica de periodismo político, sobre todo con los últimos fallos del caso Riachuelo, se extraña a veces un enfoque más integral. Sobre todo, uno como el que no se hizo en su artículo "Los sedientos" sobre la situación en Córdoba. Allí se concluye que "la escasez del líquido vital se debe a la ausencia de infraestructura para captar el recurso", refiriéndose a que la capacidad del dique San Roque ha quedado desactualizada.
Desde otra perspectiva, puede decirse que, sí, es cierto que falta la infraestructura que capta el recurso, pero que esta no es una obra de ingeniería humana, sino la misma masa boscosa que fue destruida en la provincia serrana. Porque, como enseña una frase popular, todo tiene que ver con todo, y ya hemos hablado del carácter regulador del ciclo hidrológico de los bosques nativos, que el ecólogo Raúl Montenegro sintetizó en la metáfora de una esponja. Y que tiene que ver con el modelo sojero que se impuso luego, como bien señala Fernando Chaquía Aguirre.
Eso mismo vino a recordar Alejandro Romero al escribir sobre La otra cara de la moneda de la sequía, donde apunta a lo que no se ve, pues no está en la superficie, y son los ríos subterráneos. La deforestación, en gran medida para plantar soja, eliminó la función que tenía aquel ecosistema de "drenar al subsuelo millones de litros de agua en cada lluvia". Es el primer paso para los bosques que muchas veces pueden actuar como cabecera de cuenca, además de cumplir otros servicios ambientales fundamentales para la biodiversidad, que los embalses no pueden hacer.
A su vez, este autor identifica otra causa lejana -indirecta pero presente- como es la actividad minera en el oste del país, puntualmente en la provincia de San Juan. Allí, como ya sabemos, la Barrick Gold extrae millones de litros de agua por día, que anticipan una disputa por el uso de este bien natural. Así también lo suscriben en Medio&Medio: "Mientras el territorio se seca y marchita, las mineras en Argentina no saben de problemas de agua (...). Siguen usando a discreción; expulsando a pobladores a los que les “secan” sus terrenos desviando ríos o directamente contaminan el recurso".
Tal y como lo sugerimos en la perspectiva del año, los agronegocios y la minería trasnacional avanzan al mismo tiempo y tienen conexiones explosivas. Son, en conjunto, quienes están secando el país, porque además el agua que se exporta, sea en la huella hídrica que dejan el oro o la soja, se pierde para el ciclo que produce las lluvias sobre el territorio nacional. Pero la falta de bosques es fundamental, porque significa quiebre en la regulación, y más probabilidad tanto de sequías como de inundaciones.
¿Hacia una gestión hídrica integral? Dicho todo esto, parece necesario no quedarse en las causas inmediatas que generan este desastre ambiental como es la sequía. El profesor Federico Aguilera conceptualiza como la "vieja economía del agua" a aquella que se basa en el paradigma expansionista, es decir, "más infraestructura, más agua", que se concentra solo en aumentar la oferta de esta mercancía. La nueva economía y cultura del agua, por el contrario, sostiene que es necesario ocuparse del ciclo hidrológico completo, por lo que explica por qué atenerse a la demanda, esto es, al uso que damos del activo ecosocial que es el agua, podemos entender mejor cómo se produce una sequía.
Para Aguilera: "Inicialmente la escasez puede ser física, es decir, que llueve poco (...). El problema es que esa escasez puede llegar a convertirse en una escasez socialmente construida o condicionada si decidimos que no hay límite a la agricultura o a la construcción de urbanizaciones y hoteles. Así pues, da igual que construyamos embalses, trasvases o plantas desalinizadoras. Nunca será suficiente". A este análisis hecho para la realidad española, debemos agregar lo que ya dijimos: la deforestación que altera el ciclo hidrológico y la minería que se lleva el agua dulce.
Esto último está en plena discusión en Mendoza, en donde como bien destaca hoy Medio&Medio: "El agua es un derecho de todos. Las industrias extractivas a cielo abierto, en complicidad con el poder político- están secando la argentina. La gente no está dispuesta a morir de sed y ver sus ríos languidecer envenenados". El artículo describe a la lucha como una remake entre David y Goliat; sin embargo, en Mendoza hay intereses articulados a través de la agricultura de la vid y la industria del vino, que son muy concientes de la importancia del agua, y ofrecen una resistencia más articulada frente al capital trasnacional.
La semana pasada se desarrolló en Trelew el XXII Congreso Nacional del Agua. Aunque ya está instalado el concepto de cuencas hídricas, aún el enfoque que predomina es el ingenieril, que justamente piensa que las soluciones pasan solo por grandes obras de infraestructura. De todos modos, el encuentro contó con la presencia de otros especialistas, como el doctor en derecho y ciencias sociales Mario Valls, quien presentó la conferencia "Gestión integrada del agua". En una entrevista, expresó la importancia de las políticas de regulación: "Si la decisión es buena el agua va a estar limpia y alcanzar para todos. Porque en definitiva el grueso del agua no lo usamos nosotros las personas en el día a día, sino que se la llevan las industrias".
Todo esto no significa que la sequía no pueda producirse por fenómenos naturales, vinculados a la variación normal del sistema climático. Pero como sabemos, aún en este aspecto los factores antrópicos pueden afectar este equilibrio, al cual históricamente el ser humano solo podría enfrentar con el rezo. En la actualidad, vista la intervención que producen cierto tipo de actividades económicas, se trata de trabajar tanto en la mitigación como en la adaptación frente a la escasez hídrica. Esta es la verdadera guerra por el agua, la que se hace frente a nuestras propias limitaciones.
8.11.09
Cambia el clima, ¿cambia la política?
Crónica de un fracaso anunciado: así podría titularse, bajo la fórmula del periodismo de anticipación, la próxima Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático. La famosa COP-15 en Copenhague del 7 al 18 diciembre de este año, anunciada como la instancia donde se llegaría a un acuerdo pos-Kyoto (es decir, después del 2012), se encamina a un punto muerto. Después de meses de crear expectativas, las autoridades ya comienzan a hablar de las dificultades para llegar a un acuerdo, que podrían traducirse en la imposibilidad de la gran mayoría de las naciones de “convencer” a los Estados Unidos de que se una a la iniciativa.
El vaso medio vacío. La cuestión principal es que detener la cuenta regresiva hacia el cambio climático irreversible no parece ser posible sin alterar el status quo. El escenario de crecientes desastres ambientales (no naturales) tiene poco de ficción, mucho de ciencia, y podría alcanzarse en este mismo siglo si no se detienen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEIs). De hecho, aún si en las próximas semanas se alcanzara un acuerdo y se cambiara la economía global, existen alteraciones en el sistema atmosférico que no podría detenerse. La principal meta fijada por el IPCC es estabilizar la suba de la temperatura media planetaria en dos grados centígrados respecto a la era pre-industrial.
El status quo significa que todo sigue igual, en tanto que el equilibrio político mundial se mantiene sin ningún tipo de alteración. Sin embargo, el principio número uno que rige la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (1992) expresa las “responsabilidades comunes pero diferenciadas”. Esto implica el reconocimiento de que el crecimiento económico de los países industrializados se hizo a costa de la utilización de un bien común, como es la capacidad de la atmósfera como sumidero de los GEIs. A pesar de reconocer este ideal, Estados Unidos, como principal potencia contaminadora, se negó a ratificar el Protocolo de Kyoto (1997), principal instrumento para la puesta en práctica de la Convención.
Luego de pasar por años de negación a partir de la administración de George Bush, que incluyó estudios científicos paralelos, solo tenidos en cuenta por las corporaciones petroleras, hoy la gran nación del norte refuerza un viejo argumento. Se trata de que Estados Unidos no está dispuesto a firmar ningún compromiso concreto si no lo hacen también grandes naciones en desarrollo, como Brasil e India, pero principalmente China. Si bien es cierto que este país asiático es una potencia emergente y una fuente de creciente contaminación, el discurso que lo identifica como el principal enemigo en la lucha contra el cambio climático es por lo menos hipócrita; solo se entiende por la obsecuencia de la diplomacia mundial hacia el centro de un mundo unipolar.
¿El vaso medio lleno? A pesar de la situación descripta, el reciente cambio en el gobierno de los Estados Unidos, a partir del triunfo de Barack Obama, generó un clima de optimismo desde el ambiente político. Su llegada a la Casa Blanca significó un reconocimiento de esta problemática global, impulsada desde su país por su colega demócrata Al Gore. También China, a pesar de que no tiene obligaciones internacionales, confecciona un ambicioso plan, a partir de presiones internas, para cambiar su matriz energética y generar un nuevo modelo de desarrollo. Hasta ahora, y a partir del siglo pasado, se limitó a adoptar el ejemplo del mundo occidental, incluyendo tanto al sistema socialista (economía centralmente planificada) como al capitalista (economía de mercado). Ambos basados en la modernidad industrial.
De hecho, el gran aporte del informe del IPCC es, como ya mencionamos, incluir la dimensión ambiental en la discusión política de alto nivel. Esto es diferente en cada país, por supuesto, según el grado variable de demanda ciudadana para con sus dirigentes políticos, que intentan limitar así la influencia de los poderes de facto. El liderazgo de la Unión Europea en la discusión internacional, como el único bloque de países que asume la responsabilidad que les toca como países desarrollados, puede entendese en este sentido. Japón, que realizó un cambio en su gobierno a semejanza de su aliado estadounidense, se animó también a subir su apuesta, proponiendo la reducción de las emisiones del 20 al 25 por ciento para el 2020.
De todos modos, luego del reciente fracaso de la reunión preparatoria de Barcelona, la atención estará puesta ahora en el diálogo bilateral entre Estados Unidos y China. Obama buscará de su par, Jintao Hu, la promesa de que el país oriental tomarán compromisos en Copenhague. Esto le permitiría, a su vez, fortalecer su presión al Senado, donde encuentra una fuerte resistencia interna, para que sancione una ley sobre cambio climático, que le permita asumir sus propias responsabilidades nacionales. Si este movimiento de piezas se llegara a realizar, los términos en los que se haga podrían significar una profundización del dominio estadounidense. La opción en la que esta potencia asuma cambios sin ningún tipo de condicionamiento no parece ser una solución posible, en tanto que esto implicaría el posible nacimiento de un mundo multi-polar y el trastrocamiento del status quo.
Argentina en el Cambio Climático. La posición de nuestro país dentro de las negociaciones de la Convención se establece, a grandes rasgos, dentro del llamado G-77. Sin embargo, la disparidad de este grupo de naciones en desarrollo, entre las que se ubican en sus extremos los países de la OPEC (Organizaciones de los Países Exportadores de Petróleo), con fuertes intereses en la economía del carbono, y los de la AOSIS (Alianza de los Pequeños Países Insulares), principales perjudicados ante la suba del nivel del mar, provoca una disolución de sus intereses comunes. Argentina se encuentra en un término medio y, a diferencia de Brasil, no existen perspectivas de que deba asumir compromisos cuantificables en Copenhague.
En términos oficiales, la Secretaría de Ambiente de la Nación prepara la tercera Comunicación Nacional, que sintetiza la situación del país respecto de la problemática, elaborada a partir de informes científicos. La semana pasada, desde el espacio de la sociedad civil, se lanzó un Foro sobre Cambio Climático, donde se discutieron diversos aspectos de la cuestión. Allí se presentó el embajador -retirado- Raúl Estrada Oyuela, quien difundió los aspectos centrales de su artículo en Nature, donde critica la expectativa desmedida del gobierno danés para Copenhague; en especial porque no dio tiempo a Obama para encausar la negociación interna y hacer así viable el compromiso internacional. También enfatizó que no es cierto que Argentina no tenga obligaciones, ya que está en su deber tener un Plan Nacional, aunque esto no incluya reducir necesariamente sus emisiones.
Teniendo en cuenta esta opinión, la política de nuestro país es clara, cuando se decidió la puesta en funcionamiento de una central de carbón en Santa Cruz. Asimismo, la falta de implementación de la Ley de Bosques es una limitación para el desarrollo sustentable, del mismo modo que la expansión de la frontera agropecuaria genera conflictividad y que es un problema sin solución a la vista la emisión de metano por el ganado bovino. Pero, por otra parte, la clara subordinación argentina frente al concierto internacional, y la poca articulación de su posición con América Latina y el resto de los países del G-77 en los últimos años, daña su principal herramienta para detener el cambio climático, como lo es la negociación diplomática.
Cambia tus hábitos, antes que el clima. Frente ante esta perspectiva de incertidumbre mundial, organizaciones de la sociedad civil proponen comenzar el cambio por uno mismo. Es que las acciones individuales de miles de consumidores son parte de la problemática global, por ejemplo, con el derroche de energía. Y si bien estas modificaciones en la conducta cotidiana pueden aparecer como una pérdida de confort, se trata de comprender que una buena calidad de vida no puede estar atada al consumismo que propone la sociedad industrial. De hecho, si el cambio climático se produce, habrá luego restricciones más importantes en nuestra forma de vida, en particular para los países en desarrollo, con menos posibilidades de adaptación; sobre todo si la temperatura sube 4 grados centígrados.
Pero tal vez el cambio más importante sea un mayor involucramiento en el comportamiento como ciudadanos, manifestando la voz y participando en la toma de decisiones políticas. El llamado "lobby ambientalista", en su buen sentido, significa hacer presente las necesidades de interés público, así como también de las generaciones futuras, pricipales afectadas de nuestra conducta actual. Hasta ahora, una frase popular podría sintetizar la situación de la diplomacia internacional en este tiempo: mucho ruido y pocas nueces. Quizá sea el cambio cultural, el más difícil pero el más profundo, el que pueda vencer los intereses difíciles de roer, y abra una nueva oportunidad para la humanidad planetaria.
28.8.09
La UBA enfrenta el desafío de estudiar el Cambio Climático
Durante la apertura, el secretario de Ambiente de la Nación, Homero Bibiloni, celebró que sea en el ámbito universitario donde se desarrolle el debate. Y afirmó que su oficina se encuentra trabajando en la 3° Comunicación Nacional sobre Cambio Climático, donde se debe manifestar la posición estratégica del país, alineado con los intereses de los países "en desarrollo", en especial de América Latina: "Quienes han contaminado hoy predican sobre política verde", criticó.
Por su parte el rector de la UBA, Rubén Hallu, expresó que "afortunadamente ahora se pide más la participación" del sector científico, pero recordó que "somos una de las 41 universidades públicas", que deben ser "una herramienta de los gobiernos". El secretario de Ciencia y Técnica de la misma casa de estudios, manifestó por su parte que "es imposible encontrar una disciplina donde no se encuentre relación con el cambio climático".
"El objetivo no es hacer ciencia", remarcó Nazareno Castillo Marino, director de Cambio Climático de la Secretaría de Ambiente, sino llevar adelante propuestas: se necesita que se publiquen artículos en revistas internacionales para que esos datos sea incluidos en los informes con los que se pide financiamiento. Del mismo modo, remarcó que no existen aún líneas de trabajo sobre escenarios de negociación internacional, un insumo necesario para la política.
Un programa interdisciplinario. El PIUBACC nació en octubre del 2007 con el objetivo principal de efectuar "un aporte a la visión estrátegica argentina", mediante la articulación de "los esfuerzos de los distintos grupos de investigación involucrados en la temática". Así, participan las 13 facultades, que están organizados en tres equipos: Ciencias de la Tierra (sin dudas, el más desarrollado), Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales.
Durante estas II Jornadas, se presentó el libro que compila los aportes del evento pionero del 2007: "Desafíos del cambio climático y global en Argentina", editado por EUDEBA. En la reciente edición, uno de los platos fuertes fue sin dudas la Mesa Redonda "Aportes interdisciplinarios a las estrategias integradas de mitigación y adaptación a los cambios globales", donde hubo aportes de especialistas que trataron desde sistemas climáticos, pasando por mecanismos económicos, hasta abordar la percepción del sujeto.
La mejor noticia llegó para el final, cuando la coordinadora del PIUBACC, Ana María Belaszczuk, confirmó un llamado especial para el financiamiento de proyectos que cuenten con la participación de al menos dos unidades académicas. Así, se está cada vez más cerca de lograr en el país el verdadero diálogo interdisciplinario para abordar una problemática muy compleja como el cambio climático. Todo cambia, la universidad también.
4.7.09
Gripe porcina, o lo que le hacemos a los animales nos vuelve a nosotros
En este artículo, reproducimos explicaciones que remiten a una misma cadena de hechos: vaca loca, gripe aviar y gripe porcina. Todo remite a un mismo sistema, el de la producción industrializada de carne que trata a seres vivos como simples engranajes de cualquier fábrica mecanizada. En el caso de la gripe que fue difundida como A(H1N1) para esconder este origen socioambiental, se trata de un virus con gran capacidad de contagio pero que afortunadamente tiene una baja tasa de mortandad.
Sin embargo, además de tomar las medidas coyunturales para evitar la expansión de esta gripe, es necesario generar medidas que apunten a las causas estructurales de este tipo de enfermedades. Sobre todo, porque de continuar este tipo de producción de alimentos que no respeta normas de salubridad, los expertos no pueden determinar que el virus mute a una forma con la misma capacidad de contagio que esta gripe porcina pero con mayor agresividad para la salud de los humanos como lo fue la gripe aviar.
La culpa no es del chancho...
Un reciente artículo editorial de EcoPortal nos da un panorama general de la problemática, que nos invita a pensar cómo nuestra capacidad otorgada de manipular la vida de los otros-animales genera consecuencias impensadas pero lógicas:
"Primero la “vaca loca”, luego la “gripe aviar” y ahora la “Gripe porcina”, todas enfermedades con el mismo origen. El maltrato hacia los animales, criándolos en campos de concentración, alimentándolos día y noche con piensos en base a soja, maiz y otros cereales transgénicos, no dejándolos dormir, ni moverse, ni vivir.
El Feed lot es un sistema intensivo de producción de carne, se refiere al engorde de la hacienda vacuna en corrales, donde el total del alimento consumido es suministrado diariamente por el hombre".
Encerrados e inmóviles, es común que tenga que sostenerse la cría de estos animales con una gran cantidad de fármacos que genera resistencia en los virus. Ya en abril de este año, la organización GRAIN publicó un documento relevador que se refiere al origen de esta gripe porcina en una zona de México donde se asienta una gran corporación estadounidense de producción de carne porcina. Entre las referencias más importantes, se cita a investigaciones científicas que desafían los intereses de estas grandes empresas trasnacionales.
“Debido a que los sistemas de alimentación tienden a concentrar grandes cantidades de animales en muy poco espacio, facilitan la rápida transmisión y mezcla de los virus”, dijeron investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos en 2006. Tres años antes, la revista Science advirtió que la gripe porcina evolucionaba una vez más en fase rápida por el aumento en el tamaño de los criaderos industriales y al uso generalizado de vacunas en estos establecimientos.Por su parte, durante una entrevista, el representante de GRAIN en Argentina, Carlos Vicente, sintetizó en una entrevista las advertencias más importantes que vinculan la nueva enfermedad con condiciones ambientales generadas por el modo de producción humana de los alimentos industrializados.
"Algo que sí sabemos acerca del brote de gripe o influenza porcina en México es que la comunidad de La Gloria en el estado de Veracruz estuvo intentando que las autoridades respondieran a un brote virulento de una extraña enfermedad respiratoria que los afectó en los últimos meses. Los habitantes de La Gloria tienen la certeza que la enfermedad está relacionada con la contaminación provocada por el gran criadero de cerdos recientemente instalado por Granjas Carroll, una subsidiaria de la empresa estadounidense Smithfield Foods, el mayor productor de cerdos del mundo".
El peligro de un súper virus"Lo primero que es importante tener en cuenta, a pesar de que tratan de disimularlo llamándola "gripe A", es que es muy claro que este virus es un virus de gripe porcina que ha mutado uniéndose con virus de gripe aviar y con virus de gripe humana, y que obviamente esto ha ocurrido en algún lugar donde puede existir gripe porcina y donde donde puede haberse producido este cóctel de virus".
"Para nosotros lo que es muy claro es que la cría industrial de animales, en las condiciones en que se hace en estas fábricas de carne, como son los críaderos de pollos ó los críaderos de cerdos, ó ahora los feedlot que estamos viendo multiplicarse en la Argentina, crean condiciones para que los virus naturales en estos animales, en condiciones de falta de higiene, en condiciones en las que se acumulan materias fecales, puedan producir claramente estas mutaciones que hacen que las virosis se hagan más crudas como en este caso, donde no sólo que se combinó con gripe aviar, sino con gripe humana. Con lo cual empieza a producirse este fenómeno que tanto se temía con la gripe aviar, que es la posibilidad de trasmisión de persona a persona, que antes no ocurría con la gripe porcina."
EcoPortal ya había publicado hace varias semanas, un artículo de Pilar Galindo, del Grupo de Estudios de Consumo Responsable Agroecológico (GEA). En el mismo se realiza una interesante geneaología de esta nueva gripe, con los antecedentes ya mencionados y con un futuro incierto que invita a la toma de conciencia.
"¿Qué provocó la aceleración en la evolución de la gripe porcina? En las últimas décadas, con el fomento de un patrón alimentario basado en carne barata, el sector ganadero se ha industrializado y concentrado. La industrialización de la producción ganadera y su carácter multinacional tiene mucho que ver con la aparición de brotes de gripe animal, cada vez más virulentos, que se transmiten a personas y de dimensión internacional".
"La epidemia de gripe aviar (gripe tipo A del subtipo H5N1) se inició en 2003 causando una gran mortandad de aves en las explotaciones industriales del sureste de Asia y comenzó a transmitirse a la población humana. Entre 2003 y 2004 se registraron 50 casos de infección a personas de las que 36 murieron. El virus no alcanzó la propiedad de transmitirse entre personas y, finalmente, no hubo pandemia. Desde entonces, la OMS ha registrado 421 casos de gripe aviar en humanos en 15 países, la mayoría del sudeste asiático. De ellos 275 han sido mortales, lo que advierte de la alta tasa de mortalidad (el 61% sobre personas afectadas) de este virus. Hoy, la población aviar de Asia tiene el virus H5N1 y, caso de recombinarse con el H1N1, podría alcanzar la potencia mortal del primero".
"La gravedad de estas epidemias procede de la virulencia creciente de las mismas, el carácter imprevisible de las recombinaciones de los virus, el aumento de las industrias ganaderas donde se dan las condiciones para la proliferación de dichos virus y el bloqueo de cualquier investigación y actuación pública consecuente frente a los poderosos intereses de las multinacionales".
"Las instalaciones industriales con alta concentración de animales en condiciones insalubres constituyen el caldo de cultivo para la epidemia al facilitar la recombinación de virus: unos animales contagian a otros y unos virus se mezclan con otros. A su vez esta factoría ganadera constituye el ecosistema propicio para acelerar la resistencia de los virus a vacunas dada la profusión con que se emplean dichos medicamentos en las instalaciones ganaderas industriales, utilizándolos de forma preventiva en un medio que propicia la enfermedad y el debilitamiento del sistema inmunológico de los animales debido al tipo de alimentación, higiene, aire enrarecido, stress y agresividad por falta de espacio vital, pero también a una selección genética cada vez más endogámica".
Así como con las medidas de prevención no se debe generar pánico sino conciencia, es mucho más importante conocer las causas profundas de este peligro sanitario. Esta nueva gripe trajo como novedad la rápida capacidad de contagio y también la afectación a un grupo etario novedoso, el de los 20 a 40 años de edad. Por fortuna, diferencia de la gripe aviar, su agresividad es bastante baja, hasta incluso menor que la gripe común del ser humano.
Se sabe que el consumo de carne es el que más impactos ambientales genera, sobre todo en la Argentina, a diferencia de una dieta más variada y con mayor proporción de verduras. A su vez, el sistema industrializado de producción genera una serie de consecuencias sanitarias impredecibles. Es necesario saber que, en todos los casos, lo que le hacemos a los animales, y al ambiente en general, nos vuelve a nosotros, los animales humanos. Porque somos parte de la misma trama de la vida.
5.6.09
Dia del Medio Ambiente, Día de todos
En realidad, preocuparse por el medio ambiente es preocuparse por cada uno de nosotros. Un sauce, un jilguero, una hormiga, una ameba, un río, un hombre, un pez, un perro, un pensamiento, una ballena... Todos somos parte del medio ambiente, del ecosistema que hace posible el ciclo de la vida y la muerte sobre este planeta.
Quizás este sea un buen día para pensar, actuar y sentir nuestra conexión profunda con el ambiente del que somos parte. La salud de todos se juega en que esta relación sea lo más armónica posible.
26.5.09
Investigación tema glifosato, o la ciencia contra la ciencia
En esta nota, se presenta la sucesión de acontecimientos desde el artículo del periodista Darío Aranda en el diario Página 12 que da a conocer la investigación de Andrés Carrasco del Laboratorio de Embriología Molecular (Conicet - UBA). Luego de ello el científico contó que recibió intimidaciones por parte de las corporaciones de los agronegocios, pero también el apoyo de colegas del ámbito universitario. Además, hubo repercusiones en el Poder Judicial (un recurso de amparo de la AAdeAA) y Ejecutivo (un pedido de análisis del Comité de Ética Científica).
Conocimiento científico y justicia social.
"Ciencia sin conciencia no es más que ruina del alma", decía Rebelais. Al comienzo de la modernidad, la ciencia llegaba a la madurez, al tiempo que la burguesía se consolidaba como la clase revolucionaria naciente, como una nueva forma de conocer que se imponía al dogma eclesciástico. Funcionaba así como fuerza crítica hacia aquella forma de dominación social conocida como feudalismo.
Ya entrado en el siglo XIX, el desarrollo tecnológico propio de la aplicación de la ciencia a los intereses capitalistas, dio lugar a la revolución industrial, un acontecimiento que modificó sustancialmente la relación sociedad - naturaleza. Un nuevo paso se dio en la segunda mitad del siglo XX, cuando la llamada "revolución verde" produjo la industrialización del campo a través de la aplicación de paquetes tecnológicos, como el caso de los cultivos transgénicos.
La forma de conocimiento que hizo posible este último proceso se denominó Tecnociencia, en donde la aplicación de las investigaciones para el beneficio de las corporaciones pasó a ser el principal objetivo de estos científicos, a pesar de las consecuencias sociales y ambientales de los desarrollos financiados por los intereses económicos. Sin embargo, el potencial crítico del conocimiento científico se mantiene latente, e implica una lucha al interior de las instituciones académicas, como lo deja ver el caso de Carrasco.
Voces de alerta y vinculaciones políticas.
"Ese discurso hegemónico es estratégicamente legitimado por actores universitarios y científicos pagados por las transnacionales en un sistema público que ha sido desapropiado", así se refiere la declaración "Voces de Alerta" a los defensores del modelo sojero. El mismo está firmado por miembros tanto de las "ciencias duras" como de las "ciencias blandas" que afirman su "decisión por mantener un sistema científico universitario autónomo de los grandes intereses económicos corporativos" y concientes de "la ineludible responsabilidad para con las sociedades y sus sectores sociales de mayor vulnerabilidad".
El valor del documento significa también el reconocimiento de que, aunque el informe de Carrasco puede ser el primero que le da validez científica, son las voces de los pobladores y de las organizaciones campesinas y ambientalistas las que primero lo denunciaron. De eso se hicieron eco también investigadores de sociología, que ponen en juego el hecho de que muchas veces se conoce o se comprueba sólo lo que las empresas o el gobierno quieren financiar.
Por ello, la propuesta de la Ecología de Saberes de la que habla Boaventura de Sousa Santos, en la que es imprescindible recuperar el valor del diálogo para hacer posible la diversidad discursiva. En ese sentido, el valor de las instituciones científicas radicaría en las alianzas que adopta: por ejemplo, con las grandes corporaciones trasnacionales o con los movimientos socioambientales, que recientemente emitieron su Declaración de Arroyo Seco.
Repercusiones en la academia y en los medios.
Justamente, esto último parece que sería tenido en cuenta por un organismo estatal, según consignó un nuevo artículo de Página 12. La Comisión de Ética del Ministerio de Ciencia recomendó la creación de un comité de especialistas para analizar los efectos del glifosato que debería estar conformado por inestigadores que "no tengan vinculación académica o económica (ni pasada ni presente) con empresas del sector".
Mientras tanto, en la Facultad de Bioquímica de la Universidad del Litoral ya comenzaron a trabajar, ya que junto a otros institutos están recopilando casos de malformaciones debido al glifosato, sobre el que próximamente publicarán el primer trabajo en Sudamerica. Entre los riesgos identificados se encuentran "problemas respiratorios, daños al sistema nervioso central y destrucción de glóbulos rojos en humanos", difundió InfoUniversidades.
También debe aclararse que dentro de los mismos medios existen disputas de intereses, y es así como algunos pueden difundir las investigaciones críticas al glifosato. Es así como el programa "Científicos Industria Argentina" de canal 7 pudo difundir las investigaciones del equipo de la doctora María Dos Santos Alfonso del Departamento de Química Orgánica de la UBA. Allí se analiza la interacción del agroquímico con los medios naturales, en donde hay algunos suelos que retienen más este compuesto y de este modo pueden llegar a las napas de agua.
Por su parte, el diario Página 12 también publicó un artículo de Horacio Verbitsky donde recogió los artículos de Clarín y La Nación (unidos en ExpoAgro) que calificaban las investigaciones de Carrasco, ex presidente del CONICET, como "supuesto estudio científico". En la misma nota, se dio a conocer el expediente mediante el cual el entonces secretario de Agricultura, Felipe Solá, permitió la introducción de la soja transgénica en el campo argentino. El documento estaba conformado en buena parte por un informe de la propia empresa Monsanto.
Ciencia y Movimientos Sociales
En una entrevista posterior de Aranda, Carrasco expresa: "El origen del trabajo se remonta a contactos con comunidades víctimas del uso de agroquímicos. Ellas son la prueba más irrefutable de lo que yo investigué con un sistema y modelo experimental con el trabajo de hace 30 años, y con el cual confirmé que el glifosato es devastador en embriones anfibios; aun en dosis muy por debajo de las usadas en agricultura, ocasiona diversas y numerosas deformaciones". E insiste luego: "Las empresas del agro, los medios de comunicación, el mundo científico y la dirigencia política son básicamente hipócritas respecto de las consecuencias de los agrotóxicos, protestan y descalifican una simple investigación pero no son capaces de observar las innumerables evidencias médicas y reclamos en Santiago del Estero, Chaco, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe".
En este sentido, la Unión de Asambleas Ciudadanas se pronunció de acuerdo a estos dichos: "El estudio experimental que como investigador del CONICET ha realizado es un aporte fundamental para legitimar científicamente el clamor de las víctimas y da cuenta de la desidia del SENASA y el Gobierno que desatienden su función social al no controlar –y peor aún, intentar silenciar- los impactos en la salud de las poblaciones por el uso de agroquímicos". Por ello, las organizaciones "apoyan la investigación y se ofrecen a aportar todos los datos que crea necesarios para vincular a ésta con las consecuencias de las fumigaciones que se realizan a diario en nuestros pueblos".
Desde el Movimiento Nacional Campesiono Indígena, aportaron su voz: "Históricamente, la salud de nuestras poblaciones estuvo atada a nuestra forma de producir, criando animales, cultivando diversidad, guardando las semillas que heredamos de nuestros viejos, conservando y renovando el monte nativo. Con el actual modelo de agronegocios, todo comenzó a cambiar: intoxicaciones agudas, desmayos, mareos y piel (de manos, piernas y rostros) en carne viva son sólo algunos de los sufrimientos de nuestros hijos. Ahora también sabemos de embarazos que no llegan a término, distintos tipos de cáncer y bebés con malformaciones". Y agrega: "El problema de fondo no es un químico, sino un modelo agropecuario que privilegia las ganancias por sobre la salud y el medio ambiente".
Como siempre, la importancia de la educación ambiental es la de estar abierto a todas las voces, y estar conciencia de que el conocimiento científico no implica una verdad absoluta, sino que el saber está ligado al poder y a diversos intereses sociales y económicos. También dentro de la academia hay disputas dentro de los especialistas, pero siempre es necesario mantener la mirada integral que es el fundamento del pensamiento ecologizado.
16.4.09
La perspectiva ambiental del 2009: Agro y Minería
En ambos casos, se trata de legislaciones que pueden contribuir a políticas públicas de planificación del desarrollo sustentable. Cada una se enfrenta a intereses consolidados de grupos empresarios y de gobiernos provinciales, tanto en la deforestación como en la minería química, en conflicto con grupos ambientalistas de la sociedad civil.
Bosques y agronegocios
A pesar de no admitir la relación entre la tala en la cuenca del río y el desastre causado por el alud de barro, en la misma conferencia de prensa el gobierno nacional presentó el plan para la reconstrucción de Tartagal y anunció la demorada reglamentación de la Ley de Bosques. Si bien Cristina fue moderada al mencionar que se trata de “no convertirnos en soldados verdes” la esperada decisión del poder ejecutivo obliga ahora a las provincias a realizar el ordenamiento territorial correspondiente, con posibles trabas del COFEMA.
Por supuesto, no es nada más que el inicio de una lucha donde, como una grata novedad, también comienza a tomar participación el poder del Estado vía su poder judicial. En este sentido, la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que decidió en marzo suspender las autorizaciones de desmontes en Salta, debe deliberar ahora sobre un recurso de amparo para detener el uso de los agrotóxicos glifosato y endosulfán.
Justamente, Página 12 había publicado este lunes los resultados de una investigación de la UBA sobre los efectos nocivos de estos herbicidas asociados a los cultivos transgénicos en la salud de la población en contacto. El mismo medio, a través de Verbitsky, y con una posición más cercana al gobierno que a las patronales de los agronegocios, historizó el momento en que se permitió el uso del glifosato, auspiciado por el entonces secretario de agricultura Felipe Solá y su director del INTA -actual "periodista" de Clarín en el suplemento Campo- Héctor Huergo.
El desafío entonces es promover una produción agropecuaria que sea sostenible y garantice la soberanía alimentaria de los pueblos que se logra, sobre todo, a través de la diversidad en los cultivos. Este 17 de abril se celebra el Día Internacional de la Lucha Campesina, que en conjunto con los pueblos originarios, forman parte de una pequeña producción que vela también por los derechos de la tierra y del bosque nativo, y son la base fundamental del cumplimiento de esta normativa socioambiental.
Glaciares y minería contaminante
Si fue buena la noticia de la reglamentación de la Ley de Bosques, esto no puede tapar el escandaloso veto del poder ejecutivo a la normativa de la Ley de Glaciares consensuada en el Congreso, por presiones de la corporación minera y las provincias asociadas. En términos de territorialidad, el kirchnerismo parece consolidarse en el conurbano bonaerense y en las provincias del interior que no pertenecen a los campos más fértiles para los agronegocios.
En cuanto a las repercusiones políticas- partidarias, el veto presidencial fue una de las causas del alejamiento del kircherismo del diputado Miguel Bonasso, presidente de la Comisión de Recursos Naturales, así como del Movimiento Libres del Sur. Bonasso en particular insistirá con la sanción de la norma sin modificaciones de la ex diputada Marta Maffei y para ello llamó a una audiencia pública donde se sumaron defensas al proyecto.
La legislación, que había tenido un tímido apoyo de la ex-secretaria Romina Picolotti, hoy tiene modificaciones desde el oficialismo que siguen las instrucciones de no interferir en los negocios mineros, aún a costa de poner en riesgo las fuentes de agua dulce del oeste argentino. Para debatir este importante tema, se realizará un Foro sobre "Protección de Glaciares" el 23 de abril en San Juan, en el marco de una nueva reunión de la Unión de Asambleas Ciudadanas, en la que también participarán diversos especialistas.
A la relación entre ambas leyes en la coyuntura política, se le une también un mismo propósito de ser instrumentos para el desarrollo sustentable, en especial del agua. Así como los bosques son reguladores del ciclo hidrológico, el director del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales, Ricardo Villalba, explicó que cuando las precipitaciones son nulas el agua de los ríos coordilleranos proviene en un 70 por ciento de los glaciares.
Reflexión para la acción.
Para finalizar, vale aclarar que este medio intentará alejarse aún más del discurso de la información instantánea para reforzar la línea editorial de reflexión acerca de la problemática ambiental del país en relación con la situación global. En especial, las consideraciones sobre los conflictos socioambientales nos llevan a plantear la estrategia de una mayor comunicación trasnacional, que es crucial para detener los intereses mineros que afectan también a Chile y los de los agronegocios que se fortalecen en Paraguay.
En este sentido, la experiencia de la Asamblea de Gualeguaychú nos muestra por un lado que la acción colectiva es capaz de lograr introducir la voz de la protesta dentro de la agenda pública. Pero por otro lado el diálogo frustrado con el pueblo de Fray Bentos, que se terminó de romper ante la asociación con el gobierno nacional para la vía judicial de la demanda contra Uruguay, debilita el futuro sustentable de la región en su conjunto.
Parece necesario entonces que además de la demanda de las organizaciones socioambientales hacia el Estado nacional para que medie ante las corporaciones y haga cumplir el derecho a un ambiente sano se perfile otra perspectiva. Tal vez ya no alcanza solo con pensar globalmente sino que se debe actuar regionalmente para la generación de un nuevo modo de producción más cercano a la racionalidad ecológica y a la justicia social.
10.2.09
Inundación y sequía: ¿resultado de la Deforestación?
Inundación. Numerosas organizaciones ambientalistas vienen denunciando hace tiempo la relación entre la deforestación y las inundaciones debido a que los bosques nativos tienen un rol fundamental en la regulación del ciclo hidrológico. Las primeras advertencias llegaron ya a la opinión pública con las inundaciones sufridas en Salta en el año 2006. "¿Por qué no le echamos la culpa al agua?", había dicho en su momento el exgobernador Juan Carlos Romero, asociado al negocio del desmonte.
Hoy otro justicialista comanda los destinos de la provincia, el kircherista Juan Manuel Urtubey, quien atribuyó la gravedad de la situación a los árboles que vinieron con la crecida, mientras todavía hay personas desaparecidas por el alud de barro. Hay denuncias de que los troncos habían sido "desmontados ilegalmente para tener ripio y arena", según un artículo de Página 12, en una zona donde había debido actuar la Corte Suprema de Justicia, como destacó en su momento FARN.
Lo cierto es que aquello que era "impredecible" hoy se repite con más daño para la población, en un tiempo en que, aunque se sancionó la Ley nacional de bosques nativos, aumentó la tasa de deforestación en Salta. Para Greenpeace, esto es una de las principales causas de la inundación, que expresó mediante un comunicado:
"Sin la vegetación propia del lugar, la estructura de las laderas se vuelve cada vez más inestable. Sin retención suficiente, se acelera el escurrimiento superficial. Con poca retención y excesivo escurrimiento, las crecidas no se regulan. Con grandes crecidas, no hay puente ni camino que resista. El ecosistema es dinámico y se repone, pero ante la explotación descontrolada muchas veces no tiene capacidad de cicatrización para mitigar el impacto de copiosas lluvias en tan escaso tiempo".
Sequías. El fenómeno que afecta al campo es menos directamente relacionable con la deforestación, ya que además se trata de un proceso más lento que un desastre socioambiental. Sin embargo, la ya mencionada función ecológica de los bosques como reguladores del ciclo hidrológico, en especial su función como cabecera de cuencas, nos permite reflexionar que la menor disponibilidad de agua en algunas regiones del país puede estar vinculada con la problemática de la deforestación.
En países como España ya son concientes de la relación entre los bosques, el ciclo hidrológico y la sequías. Sucede que, como bien explica el ingeniero forestal Juan Martínez Duarte: "Cuando una cuenca hidrográfica posee una cobertura boscosa nativa en buen estado de conservación, mayor es el escurrimiento profundo y menor será el nivel alcanzado por las crecientes, dado que se producirá una demora entre la precipitación y el escurrimiento al cauce, lográndose también una mayor regularidad en el caudal".
De lo dicho, es importante destacar que el agua disponible para la vegetación no es solo recibida durante el momento de la caída de la lluvia, sino que el proceso de infliltración ocurrido en suelos sanos permite la recarga de los acuíferos que aumenta el volumen de agua almacenado. En la actualidad, la ciencia ha comenzado a realizar estudios sobre esta relación, que incluye además la formación de nubes de lluvia por evotranspiración en las zonas donde persisten bosques.
Cambio climático. Osvaldo Canziani, co-presidente de uno de los grupos del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, manifestó que en la actualidad no existen desastres naturales por sí solos. Entrevistado por Telefé Noticias, mencionó que al fenómeno de la lluvia se le une un "agregado lamentable: la deforestación" que avanzó desde el 2006 con la permisividad del gobierno salteño.
También recordó que el fenómeno del cambio climático, ocasionado por la emisión de gases de efecto invernadero y la disminución de las superficiones forestadas genera la intensificación de eventos extremos como la sequía y la inundación. Así, debemos recordar que los bosques contribuyen naturalmente a la adecuada disponibilidad de un bien fundamental, como lo es el agua dulce.
Ley de Bosques. Mientras el ministro del Interior Florencio Randazzo relativizó la importancia de la deforestación en Salta como causa del desastre socioambiental, todavía no hay señales claras sobre la reglamentación de la Ley de Bosques, lo que se suma a los cambios preocupantes en el borrador del decreto. Es importante, entonces, que la opinión pública esté informada sobre los importantes servicios que brindan los bosques, que muchas veces son percibidos como "improductivos" pero que inciden en una calidad de vida sustentable.
11.1.09
Al pueblo pan y Dakar

Foto: OLCA. Chile
En la estepa patagónica y en los Andes no hay desierto sinónimo de "nada, pisable, sin valor". Por el contrario son ecosistemas de riqueza frágil, historias que esperan ser descubiertas y comunidades enteras con mucho para mostrar.
Desde mayo del año pasado el pedido de cancelación del rally pulula en internet sin éxito, mostrando como argumento más contundente las muertes y los heridos que deja una velocidad sin propósito. De hecho en lo que va del recorrido trascendió que una señora fue atropellada en Buenos Aires y un niño en Santa Rosa, dos personas murieron en Chile, cuatro competidores quedaron internados con diversa gravedad y un piloto murió bajo sospechosa desinteligencia en los sistemas de control.
Sin desmerecer el esfuerzo que ponen los pilotos y sus equipos de trabajo, el objetivo de la carrera está desvirtuado. No se trata de probar el poder de las máquinas o la destreza de los fierreros, sino que resulta un itinerario de consignas hasta absurdas como atravesar terreno casi virgen en condiciones infrahumanas. ¿Todo para qué? ¿Tal es la comodidad de la vida posmoderna y globalizada que necesita recrear situaciones de riesgo para sentir adrenalina al extremo, para recuperar las ganas de vivir hasta morir?
En el camino
La vida tiene otro sentido para las organizaciones argentinas y chilenas que se oponen al rally: implica fundamentalmente respetar el entorno, el pasado y el futuro.
Así, la Asociación de Arqueólogos Profesionales de la República Argentina (AAPRA) emitió un comunicado que advierte sobre el peligro que corren importantes yacimientos arqueológicos en la Patagonia y en el Cuyo, que pueden quedar en la ruta del rally, como la aldea formativa enterrada, recientemente descubierta en Palo Blanco, Catamarca, de unos 1.700 años de antigüedad.
A su vez, su presidenta Norma Ratto pidió la colaboración de profesionales y pobladores que se encuentren cerca del recorrido para que registren e informen a aapra1@yahoo.com.ar los daños que puedan quedar en el ambiente y en dichas reservas históricas con el fin de desalentar de manera fehaciente la posibilidad de que se repita el rally en nuestro país.
Desde Córdoba, Raúl Montenegro, presidente de FUNAM, anticipó que está preparando una acción judicial ante el inminente paso del rally por sitios naturales cordobeses sin la debida evaluación de impacto ambiental.
"Faltan menos de diez días para los dos tramos que se correrán en Córdoba y el estudio de impacto ambiental sigue bajo análisis", expresó -a través de un boletín de RENACE- el reconocido biólogo que "el año pasado logró cambiar el recorrido de un Superprime del Rally Argentina que iba a realizarse en la Reserva Natural Parque General San Martín" de la Capital provincial.
En Mendoza, grupos ambientalistas también manifestaron su temor frente a la huella destructiva que podría dejar en el patrimonio cultural y natural. Las dudas son grandes ya que los organizadores mantienen el itinerario en secreto hasta 24 horas antes de cada etapa y el control ciudadano se torna así casi imposible.
No obstante, aprovecharon la visita de los pilotos y los periodistas internacionales para expresar su rechazo a la gran minería contaminante que todavía tiene el amparo de una ley muy permisiva y del proyecto de Ley de protección de Glaciares vetado a fin de año por la Presidenta de la Nación.
Del otro lado de las montañas, las argumentaciones también tienen eco. 22 organizaciones sociales chilenas presentaron una carta al Subsecretario de Deportes de Chile, por ser éste el máximo promotor gubernamental del Rally Dakar en el país trasandino. Allí le exigieron transparencia en el uso de los recursos públicos y la toma de conciencia de que la carrera, en lugar de promover el deporte y la salud, resulta un evento publicitario para los sponsors a costa de agravar los efectos del cambio climático.
Tantas emisiones de gases e inversiones superfluas. Hay vehículos que, dependiendo del porte, demandaron hasta un millón de dólares para su puesta a punto, según comentaron los periodistas deportivos de Canal 7. Tanto esfuerzo que podría haberse aprovechado en educación, salud o, sin ir más lejos, un turismo verdaderamente sustentable.
El juego todavía no acaba y ya se vislumbra el regreso del Rally Dakar paradójicamente para el Bicentenario de la Argentina. En palabras de AAPRA, "el comportamiento de nuestros representantes ante este Rally Argentina-Dakar 2009 deja expuesto claramente que en nuestro país las leyes protectivas ambientales tienen alcance discursivo pero no ejecutivo". Sería deseable que para la celebración patriótica podamos sentirnos orgullosos de lo que hayamos hecho hasta entonces.
30.12.08
Nuestros deseos para 2009
sino energía renovada para seguir promoviendo una cultura
que valore y se nutra de la diversidad.